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Coaching, pedidos, ofertas y promesas

Recientemente aprendí en el coaching estos conceptos que permiten accionar. A través de hacer ofertas y promesas, o una oferta, quiero que algo pase en mí y esto se refleja en mi entorno. Considero que lo anterior, se relaciona con el lenguaje generativo, es decir, accionar a través de pedidos, ofertas, promesas, puedo ir hacia lo que quiero y anhelo, obteniendo una transformación personal. ¿Cómo poder hacer esta transformación? A continuación, explicaré cada uno de estos conceptos:

¿Qué son los pedidos?

Según el diccionario, el pedido es un acto de solicitar o requerir algo, y desde la traducción del latín, es dirigirse hacia.

Al igual que las ofertas Echeverría manifiesta que son puertas para llegar hacia las promesas. Echeverría manifiesta también que existe una disonancia en efectuar los pedidos, ya que hay personas que pueden realizar oferta al interior de su casa, pero no lo lograr expresar en el lugar de su trabajo o ambiente laboral. En relación a lo anterior, Echeverría plantea la siguiente cita, “no es que siendo como somos no pidamos, más bien el no pedir nos hace ser como somos y nos confiere una forma de vida correspondiente. Si comenzamos a pedir donde no lo hacemos transformamos nuestra forma de ser.” Quisiera detenerme un momento en la reflexión de Echeverría, ya que en mi experiencia anterior me sucedía a menudo, ya que por miedo o temor no me atrevía a realizar un pedido. Ahora después de un tiempo, pude conocer la importancia de pedir ayuda o solicitar una promesa a alguien que estuviera en mi ambiente. Y solo al realizar esas acciones, sentía y siento como me transformo.

¿Qué son las ofertas?

Las ofertas, son movimientos de apertura para efectuar las promesas, esto lo afirma Echeverría. Los requerimientos para que se efectúe una oferta son los siguientes: Debe haber una persona que verbalice la oferta. También es necesario que este un receptor, es decir, una persona que escuche y reciba la información. Además, en esta dinámica es importante considerar el tiempo para que se efectúe la oferta. Y por último debe haber una condición de satisfacción, es decir, si estoy de acuerdo para que se pueda efectuar la oferta.

¿Qué son las promesas?

Las promesas según Rafael Echeverría, son actos lingüísticos que permiten la mutua coordinación de acciones. Es decir, yo le digo una promesa a la otra persona y también la otra persona puede prometerme algo. En caso que la promesa no se cumpla llega al reproche y al reclamo. En relación a lo anterior, opino que la promesa se relaciona con el compromiso, recordando que el compromiso es aquella responsabilidad que tomo y me responsabilizo por ella.

Los cuatro momento de las promesas

Echeverría propone cuatro momentos determinados, para que la promesa se lleve a cabo; el primer momento, es cuando una persona verbaliza la promesa hacia otra persona. El segundo momento es cuando el oyente o el receptor recibe y acepta la promesa. Por ejemplo: te prometo que mañana iré a almorzar a tu casa, y la respuesta seria sí o no. El tercer momento es cuando una acción se lleva a cabo, es decir, se realiza la promesa. Y por supuesto el último momento es cuando se cumple el factor tiempo. Para terminar esta reflexión, Echeverría plantea que para que la promesa se lleve a cabo, es necesario la sinceridad, y la competencia. La sinceridad es fundamental ya que es un juicio en este caso que permite que se manifieste en forma privada y pública. Por ejemplo; puedo verbalizar que iré a almorzar o a cenar a la casa de tu amigo, pero si esto yo no lo llevo a cabo estoy rompiendo el juicio de la sinceridad que expresé. Y, por último, la competencia. Esto se relaciona con el poder de ejecutar la promesa, es decir, si prometí que iré a almorzar o a cenar, debo poder llevar a la casa donde se dará el almuerzo o la cena. Finalmente, Nietzsche, filósofo alemán, plantea la siguiente cita, “ los seres humanos somos seres que hacen promesas”. Coincido totalmente, ya que la mayor parte del tiempo que estoy cerca de una persona la mayor parte del tiempo, le prometo algo. Por ejemplo, te prometo que cuando pase la pandemia se voy a ver, o te prometo que a tal hora te mando un WhatsApp, etc.

¿Cómo se relaciona los pedidos, las ofertas y las promesas desde el coaching?

Desde el coaching ontológico, como se encarga de potenciar al Ser a la persona, al interior de la persona es importante que el individuo sea capaz de expresar lo que necesita de su entorno para poder lograr modificarse a sí mismo y al entorno. Es decir, en la medida que yo pueda transformarme a mí mismo, el resto también modificará su accionar.

Leonardo Wolk, el autor del Arte de soplar brasas, expone lo siguiente en relación a la temática anteriormente citada. La coordinación de acciones nos permite proyectar nuestros intereses y planificar el futuro y a través de un pedido, damos comienzo a una serie de movimientos de coordinación a la que llamamos compromiso conversacional”. (Wolk, 2013, pág. 86). Concuerdo con Wolk, ya que a través del coaching aprendemos a proyectar lo que queremos desde el presente para llegar al futuro, a lo que sí quiero obtener o llegar. Entonces, en una sesión de coaching, lo importante es, a través de preguntas que realiza el coach, invitar al cliente para que él pueda reflexionar desde qué desea modificar en si mismo, para que se esto se vea reflejado en su entono. Anteriormente, expuse a Echeverría, quien mencionó que es necesario atreverse a realizar pedidos, ofertas y promesas, en variados ambientes, ya que esto me permite mostrarme como yo soy y poder accionar desde ahí.

En conclusión

A modo de conclusión, quisiera exponer lo siguiente. En una conferencia que escuché una vez, decir a Julio Olalla, gran coach, quien expuso” cuando tú aceptas tu miedo lo trascenderás, y aparecerá el coraje”. Es decir, en este contexto que expongo si yo me quedo en el temor, es decir, en el no poder verbalizar un pedido, promesa u oferta por miedo, me quedo en ese punto y no puedo adquirir ese coraje que me invita a poder accionar y desde ahí cambiar mi entorno que me rodea. En relación a lo anterior, cito a Robert Fisher, autor del Caballero de la armadura oxidada quien expuso en su libro la siguiente cita. ”Aunque este universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo conocido”. (Fisher, 1990 pág. 88). Claramente la cita anterior, es un reflejo que al ir hacia lo desconocido se puede obtener más aprendizaje, que al permanecer en u lugar y no atreverme a expresar lo que siento.

Sabine Gleisner Vergara –

Coach ontológica, Profesora de básica.

Jose S.

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