Explorando el arsenal lingüístico: descriptivo, interpretativo y generativo, y cómo el coaching transforma palabras en acciones
En el libro “Ontología del Lenguaje” de Rafael Echeverría, se destaca la importancia del lenguaje como generador de realidades. El coaching, alineado con esta perspectiva, reconoce que nuestras palabras y conversaciones no solo describen la realidad, sino que la construyen. El acto de hablar no es solo una expresión, sino una acción que configura la manera en que percibimos y actuamos en el mundo.
El coaching, mediante el arte de la comunicación, busca transformar la realidad de las personas al desafiar y ampliar sus interpretaciones del mundo. Al explorar y cuestionar las narrativas que construimos, se abre la posibilidad de crear nuevas realidades más alineadas con los objetivos y valores de cada individuo.
En este enfoque, el lenguaje se convierte en una herramienta poderosa para la creación consciente de la realidad. El coach, al intervenir en el diálogo interno y externo del coachee, colabora en la generación de nuevas posibilidades y perspectivas. Así, el coaching se convierte en un espacio para la reflexión y la co-construcción de significados, facilitando la transformación personal y profesional.
El coaching, inspirado por la ontología del lenguaje, reconoce que nuestras palabras no solo describen el mundo, sino que lo constituyen. Al comprender y utilizar el lenguaje
Imaginá que nuestro lenguaje es como un arsenal de herramientas, y cada una tiene un propósito diferente.
Primero, está el lenguaje descriptivo, ese que usamos para contar lo que vemos y experimentamos, como narrar un día soleado.
Luego, está el lenguaje interpretativo, que es como ponerle sazón a la historia. Aquí es donde entran nuestras opiniones, creencias y juicios. Imaginá que el día soleado es genial para algunos, pero otros pueden pensar que está demasiado caliente.
Y aquí sucede la magia, ¡donde el Coaching es de gran ayuda! Decimos que el lenguaje generativo es como la varita mágica. Aquí no solo describimos y opinamos, sino que creamos realidades. Es el tipo de lenguaje que el coaching abraza con fuerza. Cuando hablamos de lo que queremos lograr y exploramos nuevas perspectivas, estamos construyendo caminos hacia nuestras metas.
El coaching se convierte en ese compañero de aventuras lingüísticas que te ayuda a manejar estas herramientas. Te desafía a elegir palabras que no solo describan tus experiencias, sino que las impulsen hacia lo que realmente deseás.
Así, el lenguaje se convierte en tu aliado para dar forma y color a tu realidad. Es como usar las palabras como pinceles para pintar la vida que querés vivir.
¡A darle vida al lenguaje con estos nuevos pinceles!
Autora:
Marcela Nadaya
Estudiante de Coaching Ontológico en Axon Training

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