fbpx
Blog Axon Training

El miedo: ¿Quieres aprender a gestionarlo?

¿Monstruo de 3 cabezas o caballero de brillante armadura?

el miedo

¿Sientes que el miedo te secuestra e incluso te paraliza?

En este texto encontrarás tres sencillas pero efectivas estrategias para ir por tus sueños de la mano del miedo.

Imagínate parada en medio de una avenida de 4 carriles cerciorándote (no sé cuántas veces) de que el semáforo está en rojo; y de que, sí, es tu momento para cruzar.

Sientes que te falta la respiración, que las piernas te tiemblan y que tu mente está nublada, no sabes si avanzar o retroceder. 

Estás paralizada y ves junto a ti a tu hija esperando una instrucción.

Las dos con los ojos desorbitados miran como ese vehículo se acerca a gran velocidad cambiando de carriles sin parar, chocando contra las aceras y en total descontrol.

Son milésimas de segundos para tomar una decisión, pero la mente está como en otra dimensión, sientes la sobrecarga de adrenalina en tu cuerpo, no sabes ni qué sientes, solo estás segura de que es el miedo que te anuncia que: o haces algo o vas a morir y a llevarte a tu hija contigo.

Así fue como empecé a comprender el lado amable y bondadoso de la rara emoción del miedo en mi vida. 

Y sí, estoy aquí porque saltamos a la vereda correcta con tal agilidad que logramos salvar nuestras vidas; aún no sé cómo lo hicimos. Solo nos tomamos de la mano y sobrevivimos. 

Nos abrazamos ya estando a salvo y vimos cómo aquel vehículo se alejaba mientras lo perseguía la policía.

El miedo, para muchos de nosotros, es un enorme monstruo de tres cabezas, muchas veces infranqueable, cubierto de escamas, o dotado de una fuerte coraza y muy a menudo con un olor insoportable.

Aunque yo también lo he sentido como tal en muchas ocasiones, y lo sigo sintiendo así a veces, fue ese día, en que realmente estaba despierta para el aprendizaje, que me di cuenta de su valor en mi vida. 

Hoy te propongo que lo veas como una emoción natural y humana, una que sin duda puede paralizarte, pero que también puede salvar tu vida, no en vano esta característica nos ha permitido sobrevivir por miles de años. 

Ese miedo sano y adaptativo te anuncia de los peligros, las amenazas y le permite a tu cerebro estar alerta para tomar acciones que te mantengan a salvo; es tan efectivo que ni siquiera supe cómo tomé la decisión y me encontré en la acera correcta junto a mi hija y a salvo.

¿Te das cuenta de su valor?

Ahora imagina que no hubiera reaccionado así, imagina que el pánico me hubiera secuestrado y me hubiese quedado paralizada en medio de la calle mirando fijamente al auto. 

Otra sería la historia.

Eso es lo que nos sucede en muchas ocasiones, y es así como aprendimos a asociar al miedo con algo negativo.

Es una emoción que, como todas, en su justa medida nos ayuda pero que cuando se desborda puede incluso costarnos la vida. 

Entonces, para esos momentos en que no sepas qué es lo que pasa, para esos momentos en los que te sientas [email protected], [email protected] y sin saber que hacer, te propongo tres estrategias que te permitirán gestionarlo de mejor manera y volver a tu cauce.

3 estrategias sencillas para amigarte con el monstruo de 3 cabezas.

el miedo

UNO. Reconoce lo que sientes. 

¿Te ha pasado que cuando tratas de huir de una emoción, esta se convierte en poco tiempo en pensamientos recurrentes y sensaciones incómodas, y mientras más tratas de ignorarlas más evidentes y obsesivas se vuelven?

Bueno. Yo te puedo decir que a mí me ha pasado, y muy a menudo. 

Por eso te invito a mirar a los ojos a ese dragón, a ese monstruo, a ese lugar oscuro, o como te lo imagines.

Mira a la emoción a los ojos. Reconoce que está ahí, dentro de ti, que te incomoda, que incluso te ahoga.

Acepta lo que sientes. No la disfraces ni la peines. ¡Solo acéptala tal como es!

Te aseguro que en cuanto la veas de frente, la intensidad empezará a disminuir, aunque sea un poquito y podrás detectar muchos detalles que antes no estabas viendo. 

DOS. Vuelve al aquí y al ahora.

Respira.

Esta parece una de las instrucciones más absurdas. 

Sé que respiramos todos los días, si no estaríamos muertos. Pero esa no es la clase de respiración que te propongo. 

Te propongo una respiración consciente que te regrese siempre al presente. 

Cuando sientas que alguna situación te sobrepasa; que el miedo se convierte en angustia y bloqueo, detente un momento (si puedes siéntate en una posición cómoda), cierra tus ojos y respira profundo.

Imagina que cuando respiras el aire ingresa desde tus pies, llena tu vientre, sube hasta tus pulmones, llena tu garganta e incluso tu cerebro. 

Haz esta respiración lenta y pausada, dale al oxígeno el tiempo para inundar tu cuerpo, sostén unos segundos el aire dentro de ti y luego suéltalo con un suspiro de alivio, como si soltaras un peso.

Date un par de minutos para sentir la relajación en tu cuerpo.

TRES. Cuestiona a tu miedo.

Si para este momento, aún no has logrado poner las cosas en su sitio, vamos a cuestionar a nuestro miedo. 

Las preguntas siempre sirven. 

Nuestro cerebro buscará respuestas para nosotros y pronto iremos poniendo a la emoción en perspectiva. 

Acá te comparto algunas preguntas que siento te podrían ayudar, sin embargo, seguro te surgirán muchas más en el camino:

  • ¿Cuál es el peligro, la amenaza? 
  • ¿Qué es lo peor que me puede pasar? 
  • ¿Cuál es el precio que estoy pagando por reaccionar y accionar desde esta emoción?
  • ¿Qué es lo que sucedería si… (nombra lo que te atemoriza)?
  • ¿Qué es lo que podría pasar si… (nombra el peor escenario que has imaginado en relación con ese miedo)?
  • ¿Cómo podría prevenir que pase?
  • ¿Y si pasará? ¿Cómo podría resolverlo en el momento?
  • ¿Quién sería yo sin este miedo?

Elige las preguntas que más te den sentido, aplícalas, te aseguro que traerán mucha luz al camino.

Espero que este sencillo relato te haya brindado una nueva mirada sobre el miedo y que las estrategias compartidas te permitan transitarlo desde una perspectiva más clara y renovada.

Comenta tu experiencia y comparte esta información si consideras que puede ser de utilidad para otras personas. 

Gracias por leerme y compartir este momento conmigo.

Autora: Cristina Navarrete Landázuri (Cris Del Viento)
Coach ontológico y escritora.
Redactora en Axon Training.

Axon Training

Agrega tú comentario

    • Hola Claudia.

      Primero que todo muchas gracias por leerme y por compartir tu vulnerabilidad.

      Espero que estos sencillos pasos hagan la diferencia en tu vida. En los momentos más difíciles recuerda respirar, respira y vuelve a tu aliento de vida.

      Te envío un fuerte abrazo ontológico.

  • Quiero agradecer a la autora y a la creación de este blog siendo alumno de axón amplia mucho mi visión sobre este camino y carrera y al poder ser leído por tanta gente o poder hacerle llegar esto, me resulta muy importante en un contexto como el actual son un gran aporte a todos aquellos que necesitan guías y pequeños pasos para mejorar sus vidas los aplaudo fervientemente!! GRACIAS

    • Hola Daniel, gracias por tu comentario. Y por valorar las notas de este blog, nos complace saber que estas mismas son de gran ayuda para el lector.