Cuánto valor habita en nosotros
“Cualidad o conjunto de cualidades por las que una persona o cosa es apreciada o bien considerada”
¿Qué podemos pensar sobre esto? Tomarla como una definición, una descripción o una simple apreciación.
Quizás un día, alguien despertó y quiso crear un concepto o tal vez una definición de un hecho (basada en su realidad).
¿Pero qué es el valor? ahora mismo tu mente está creando su propio significado, o simplemente te está recordando alguna situación para poder asimilarse a una posible respuesta.
En mi era una palabra que no tenía tanto sentido, no me había detenido analizarla, pero como sabemos las acciones, las circunstancias nos ponen a prueba para replantear el significado que tiene para cada uno de nosotros, y por eso decidí escribir sobre el valor.
Para algunas personas, el valor está relacionado con lo monetario, para otros, en objetos o cosas materiales.
Creo que para muchos el valor se encuentra en cosas intangibles, como por ejemplo un amanecer, el olor al pasto mojado en verano, en la luna, en un abrazo y también en respirar. Pero claro, ese es mi significado, ¿quién podría tener la verdad?
¿Cualidad o conjunto de cualidades? Hablamos de adjetivos calificativos para evaluar algo/alguien, Creo que eso sería juzgar según mi mundo, aunque todos lo hacemos, ya que es más fácil calificar y describir a un otro.
¿Cuándo fue la última vez que te calificaste, describiste objetivamente, sin esperar que nadie lo haga por vos?
Ese será otro capítulo, la responsabilidad en uno mismo, mirarse al espejo, detenerse y auto evaluarse. O simplemente contemplarse.
Por el momento el valor es el protagonista de esta historia.
Entonces para que una persona sea considerada tiene que contener ciertas cualidades, que satisfaga a un otro, claro basando en la definición de valor que describimos al principio del texto.
Tal vez, el valor, es una palabra, es un calificativo para etiquetar a las personas y darle importancia.
Pero pienso detenerme acá, ¿cuánto valgo para mí? ¿Cuál es mi valor?
¡Pues claro! sería incongruente, no mirarme, no calificarme autorretrato de mi yo y mis cualidades.
Si yo no puedo describirme, mirarme, calificarme como podría esperar que un otro no haga por mí.
Quizás, el camino a una posible respuesta, comience una gran pregunta. ¿Estamos preparados para ponernos valor?
Uno de los grandes desafíos, está en despertar, en Ser el observador de nuestro camino, en comprendernos, en comenzar a oírnos pero sobre todo en detectar las señales en el cuerpo, hacernos responsables, pero sobre todo entender que somos los arquitectos de nuestro propio destino.
Entonces, podríamos tener miles de definiciones sobre qué es “el valor”, y miles de respuestas para cada persona que lea estas líneas.
Lo importante es el proceso de autoconocimiento, es descubrir el significado que tiene para nosotros, recorrer el camino, arriesgarnos, ponernos metas, desafíos.
No hay recetas, pero sí responsabilidad de cambiar el observador.
Quizás solo hay que mirar adelante, dar un paso seguro. cerrar los ojos, confiar y avanzar hacia nuestros verdaderos sueños.
Autora:
Mariela Alejandra Rios
Estudiante de la Carrera de Coaching en Axon Training

Tan cálidas palabras tantos buenos conceptos… hermoso ! Gracias por compartirlo con todos nosotros
Hermoso como como el ser maravilloso que sos ! Adelante como siempre
Bellísima reflexión!!!
Excelente
Excelente reflexión ,me encantó el texto !