fbpx
Blog Axon Training

Las emociones como aliadas

¿Para qué aparecen en cada situación?

Marian Sejas – Coach
Fernando López Chiappero – Coach

“No hay luz sin oscuridad”, cita Enric Corbera en uno de sus seminarios, y nos plantea hacer una analogía. No hay cambios en mis pensamientos y acciones, sin emociones.

En nuestra mente conviven los pensamientos, sentimientos y emociones. Y detrás de los pensamientos están nuestras creencias, las cuales nos hacen ver y entender la vida de una forma determinada. A partir de mis creencias toma sentido el como vemos las cosas, los hechos, las circunstancias, a las otras personas, al mundo.

Por ejemplo: “si en mi hogar de origen o en mi familia y ancestros regalar rosas blancas es señal de un despecho, porque a una tatarabuela la abandonaron cuando bebé en un rosedal blanco, y a mi hija le regalan una rosa blanca, mi creencia hace que interprete ese regalo como una agresión y me enoje, en cambio para ella es una señal de amor.

Entonces, tanto el coaching ontológico, como la bioneuroemoción coinciden en el siguiente postulado:

Nosotros no vemos las cosas como son, sino como realmente somos nosotros. Esto significa que mi mundo es como veo yo y tu mundo es lo como lo miras tú, en base a las creencias, es decir vivimos en un mundo interpretativo.

¿Dónde toman las Emociones este papel o función de aliadas?

Pues bien, las emociones entrelazan nuestra mente, con el cuerpo y el alma o espíritu. También desde lo ontológico hablamos de una coherencia de lenguaje, cuerpo y emociones, en donde el lenguaje está en nuestra mente, y nuestra mente es lenguaje. Nuestro cuerpo es cuerpo y
alma, entonces nuestras emociones entrelazan, mueven, accionan tanto al lenguaje como al cuerpo.

¿Merecen ser entonces las emociones la calificación de buenas o malas, positivas o negativas, las que me gustas y las que me disgustan?

Analicemos por ejemplo a una de las más “difamadas” o “mal vista” el miedo, cuántas veces decimos o escuchamos, “no tengas miedo, no seas miedoso, los hombres no tienen miedo…..”, y realmente todos tuvimos, tenemos o tendremos miedo.

El miedo es la primera emoción, la emoción para estar vivos, si estar vivos, ya que el miedo fue lo primero que sintió el hombre de las cavernas cuando se alejaba de su cueva, para entender que amenazas o peligros había “afuera” cuando salía de cacería. Y, a pesar de las amenazas o peligros reales, él salió a cazar, algunos no volvían, pero muchos sí, y gracias a los que volvieron hoy tú, yo, nosotros estamos aquí.

La tristeza, también, una emoción que intenta ser reprimida, pero tiene su sentido para poder procesar una situación de desapego, para valorar lo que es la alegría, para entrar en un estado de reflexión por una pérdida y me permito incluir, en un estado o modo de reconstrucción, para avanzar a nuevos destinos.

Entonces nuevamente, ¿Para qué etiquetarla?

Podríamos hacer esta radiografía a cada una de las “malas” y “buenas” , y
definitivamente vamos a encontrar el sentido de su existencia en mi ser, en tu ser.

Por ello el coaching ontológico, no las enjuicia, no las etiqueta, o las cree o no cree, el coaching ontológico gestiona su sentido de aparecer con una pregunta muy poderosa como es: ¿Para qué?

Con el para qué y volviendo al ejemplo de las rosas blancas, ante mi enojo por el regalo de la rosa blanca, puedo preguntarme:

¿Para qué me enojo?

-Primero, mi hija está feliz.
-Segundo: ¿Qué pasa con esa creencia mía o familiar, vale la pena seguir sosteniéndola?
-Y utilizando el para qué nuevamente: ¿Para qué voy a trasladar mi enojo a mi hija?

Las emociones son impulsos biológicos (energía) que quieren expresarse en acciones. Acciones que puede ser hacer o no hacer, decir o no decir, porque siempre accionamos. Las emociones son adaptativas al ambiente y son evolutivas. Las emociones sirven para comunicarnos, para expresarnos, para conectarnos, a reflexionar que si no me emociono, cómo puedo sentir la vida como vida misma, y cómo puedo comunicarme, conectarme a las emociones les corresponde un espacio en nuestro ser, si las reprimimos, ocultamos o evadimos, dentro de la coherencia ontológica, el cuerpo sabiamente nos lo hará saber y las va a mostrar.

El cuerpo habla lo que nuestra mente quiere callar.” Paul Ekman desde sus investigaciones hace una lista de cinco emociones básicas, de allí
surgen un abanico de emociones que en su raíz poseen combinaciones de éstas:

-Miedo,
-Tristeza,
-Alegría,
-Rabia y
-Asco.

Por lo tanto, ¿Las emociones están porque tienen un sentido, tienen un para qué?

Y desde el coaching ontológico acompañamos a las emociones del cliente para detectar sus pensamientos, juicios y creencias y allí producir el cambio de observador, y nos regale en esos momento de cambio un “ahora lo veo distinto” o “me estoy dando cuenta que”.

Rescatamos esta cita de Albert Einstein: “Si no te gusta el mundo que ves, quiero que sepas que no lo puedes cambiar, pero, si cambias un pensamiento sobre lo que estás viendo vas a cambiar tu universo”.

¡Para cambiar tus pensamientos y cambiar tu universo de posibilidades, usa a las emociones como tus aliadas!

Emociónate, actúa y cambia tu historia.

Axon Training

Agrega tú comentario