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Profundizando en el arte de preguntar poderosamente

¿Estás buscando mejorar tus habilidades para preguntar poderosamente y de manera efectiva?

En este artículo te dejo cinco efectivos pasos y un ejercicio personal para que profundices en el arte de preguntar con maestría.

Hoy quiero escribir especialmente para Libia, una asidua lectora, que gusta mucho de explorar el tema de las preguntas poderosas.

Y si como a ella te apasiona el tema, te invito a seguir leyendo.

Me he dado a la tarea de pensar: ¿qué estrategias puedo compartir para aportar mayor valor a tu práctica en torno a este tema tan vital?

Y creo que voy a empezar por compartirte que, hace no mucho tiempo, me crucé con un estudio realizado en Inglaterra donde nos revelan que un niño pequeño de aproximadamente 4 años puede hacer hasta 390 preguntas al día.

¿Te imaginas?

Somos preguntadores natos y curiosos por naturaleza.

Pero, ¿qué pasa con [email protected] al pasar el tiempo?

Lamentablemente, nos vemos enfrentados a las convenciones sociales, a los prejuicios y a la educación, entonces empieza a importarnos lo que piensan los demás de [email protected] (nuestra familia, amigos, maestros, etcétera) y surge el miedo y la inseguridad personal, que se vuelven como una mordaza.

Dejamos de hacernos preguntas, y aceptamos por buenas todas las respuestas y afirmaciones que el medio nos inocula.

Entonces, ¿cuál crees que sería el primer paso para empezar a preguntar poderosamente?

Exactamente…

Primer Paso: recupera tu poder innato para preguntar

¿Y cómo hago para recuperar este poder?

Bueno, para empezar, piérdele el miedo a preguntar.

A [email protected] niñ@s no les importa si quedan bien o mal, o si se van a ver brillantes o [email protected] si hacen una pregunta, simplemente la hacen por genuina curiosidad.

¿Y qué es la genuina curiosidad?

Es aquella curiosidad por aprender, por saber más, esa que actúa desde el aprendiz, desde una inocente ignorancia que no tiene ningún interés creado ni un propósito oculto.

Deja de lado las presuposiciones y pregunta desde el genuino interés sobre lo que al otro le sucede.

Aunque no lo creas, muy a menudo las personas quieren hablar sobre las experiencias que han moldeado su vida y de cómo estas experiencias les hacen sentir.

Segundo Paso: no dejes fuera lo obvio

Las preguntas que parecen obvias pueden ser las más importantes y clarificantes.

Por ejemplo:

Si viene tu cliente y te dice: “Necesito hacer un cambio radical en mi vida”.

Aunque probablemente, para ti sea obvio lo que significa “cambio” y “radical”, muy seguramente no significa lo mismo para tu interlocutor.

Es por eso que debes asegurarte de hacer esas preguntas, que por muy obvias que parezcan, pueden ser la puerta a un diálogo en verdad transformador.

Tercer Paso: recuerda que las palabras importan

Al acompañar un proceso o facilitar una conversación recuerda que las palabras deben ser usadas con cuidado y tomando en cuenta el lenguaje, identidad y cultura de tu interlocutor.

NO uses preguntas de fórmula. (Y si quieres tener a mano alguna pregunta de fórmula que te haga sentir más [email protected], siempre piensa en: ¿PARA QUÉ…? Te aseguro que esta hará el trabajo muy bien.)
Acostúmbrate a parafrasear con precisión.
Conoce lo más que puedas a tu cliente.

Y si te das cuenta de que la persona se encuentra atascada en algo que no puede expresar o resolver, pregúntate:

¿Qué pregunta le sería realmente útil para que logre hablar sobre aquello que no está pudiendo?

¿Cuáles son los puntos ciegos que a lo mejor no está viendo?

Cuarto Paso: aplica el minimalismo

En lo que se refiere a preguntar poderosamente, la simplicidad es la clave.

NO enredes a tu interlocutor con preguntas largas y elaboradas, y menos aún encadenes una pregunta tras otra.

Vas a causar confusión en la otra persona, y en el mejor de los casos, después de una larga divagación a lo mejor obtengas la respuesta a la última pregunta que pudo escuchar.

Recuerda. Al preguntar, siempre menos es más.

Quinto Paso: escucha activa y empáticamente

Aunque lo más probable es que estés [email protected] de escuchar esta recomendación en más de un artículo, texto o libro relacionado con tu práctica de coaching.

Para entender la experiencia de otra persona y acompañarla en su camino de transformación personal es indispensable que refuerces y practiques, de manera comprometida, el escuchar con atención y mirar desde los lentes de la otra persona.

Sin duda habrá situaciones en las que tu cliente, o cualquier otra persona con la que quieras iniciar una conversación, tenga una historia totalmente distinta y distante de la tuya, y es en ese momento cuando más necesaria se hace tu presencia, capacidad de empatía y escucha activa.

Y un plus infaltable: ejercita tus habilidades contigo [email protected]

Para esto te traigo un ejercicio, que diría yo, está inspirado en un clásico: el método socrático de indagación.

Para entrar en contexto brevemente, el método socrático propone que, a través de la indagación, el ser humano es capaz de madurar, movilizar sus recursos y reflexionar sobre las problemáticas que le atormentan.

El objetivo de este método es el de favorecer que la persona profundice en su psique, reflexione y desarrolle su propio conocimiento.

En la práctica, se podría decir que mas bien, es un diálogo entre dos o más personas, en el que una guía a la otra a través de una serie de preguntas, hacia la resolución de sus dudas y conflictos.

Esta guía solo procura facilitar el proceso, siendo al final la persona quien encuentra la solución por sí misma.

De hecho, técnicamente no es necesario encontrar una respuesta, siendo también válido admitir la ignorancia con respecto a un hecho o aspecto concreto.

Y ya que este es ampliamente utilizado al momento de cuestionar o desafiar un pensamiento o una idea, pienso que te dará la oportunidad de sumergirte un poco más a fondo en el mundo de las preguntas.

Y de seguro, aportará claridad en tu vida, con respecto a algún desafío que estés atravesando al momento.

Recuerda. Es un ejercicio de práctica, NO veas estas preguntas como una fórmula; solo ponlo en marcha y detecta el poder de las preguntas en tu vida. Tú serás quién determine si son útiles o no.

Antes de empezar:

Dedica el tiempo que consideres suficiente para pensar en cada una de las preguntas propuestas.

Responde de manera amplia y explicativa, habla de tus “porqués” y “paraqués” con libertad.

Vamos a ello…

Primero, encuentra y describe ese problema o preocupación que te aqueja y que quieres cuestionar.

Luego, escríbelo en tu bitácora, o donde prefieras, y copia las siguientes preguntas a las que responderás con la mayor honestidad posible, (al fin y al cabo, solo tú sabrás lo que has escrito).

Las preguntas sugeridas son:

¿Qué estoy pensando con respecto a este problema?

¿Qué evidencia encuentro para fundamentar este pensamiento?

¿Con qué evidencias cuento para refutar este pensamiento?

¿En qué me estoy basando para alimentarlo? (Aquí podrías analizar si estás fundamentando tu idea en hechos concretos, en suposiciones o en sensaciones y emociones.)

¿Podría estar malinterpretando la evidencia? (Ya sea que la respuesta sea sí o no, susténtala.)

Si otras personas estuvieran en mi situación, ¿qué otras interpretaciones pienso que podrían hacer sobre el mismo problema?

¿Cuánto peso le doy a las evidencias que he recopilado? (En este caso es conveniente que analices el poder que le das a aquellas que fundamentan tu pensamiento y a las que lo refutan, solo tú lo puedes sentir.)

¿Es posible que mi pensamiento sea una exageración de la realidad? (recuerda, sin importar que la respuesta sea afirmativa o negativa, amplía, argumenta, reflexiona sobre qué es lo que respalda dicha respuesta.)

¿Conozco a alguien más que haya logrado superar este desafío? Si lo conozco, ¿cómo lo hizo?

¿Con qué ojos estoy mirando esta situación? (reflexiona si la estás mirando con objetividad, si le estás dando su peso real o si estás evaluándola desde el peor escenario posible.)

Luego de respondidas las preguntas, vuelve sobre tu trabajo, hazte las preguntas que te surjan en el camino y rescata todo aquello que pueda serte de utilidad para trascender el desafío que te mantiene [email protected] por las noches.

Gracias por leerme.

Espero haber recopilado un buen grupo de estrategias que te permitan ir descubriendo los secretos de una pregunta poderosa.

Llévalo a la acción y cuéntame tu experiencia.

Me encantará leerte.

Autora:
Cristina Navarrete Landázuri (Cris Del Viento)
Coach ontológico y escritora.
Redactora en Axon Training

Axon Training

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