fbpx
Axon Tips
Transforma tu vida con el Curso de coaching

Autosabotaje: ¿Estás saboteando tu vida sin darte cuenta?

En este artículo encontrarás claves para superar el autosabotaje y como el enfrentarlas te permitirá disfrutar de una vida más plena.

Mujer de mediana edad mirando por la ventana concentrada en sus metas y objetivos.
Mujer de mediana edad mirando por la ventana concentrada en sus metas y objetivos.

¿Tienes la sensación de que eres tú quien te aleja de tus metas?

¿Parecería que tu diálogo interior nunca está de tu parte cuando de emprender un nuevo proyecto se trata?

La verdad es que eso nos pasa a muchas personas a lo largo de nuestras vidas, en determinadas etapas.

Por eso hoy hablaremos de este fenómeno y de los pensamientos que lo generan para aclarar cómo neutralizarlos.

¿Has oído hablar del autosabotaje?

El autoboicot o autosabotaje es la tendencia que tenemos los seres humanos a obstaculizar los logros de nuestras metas y objetivos.

Podemos sabotearnos tanto física, mental o emocionalmente, atentando incluso contra nuestro propio bienestar y valores personales.


Esta tendencia es también conocida, en la psicología, como desregulación conductual, y puede ser de carácter consciente o inconsciente, según el nivel de conciencia de la persona que lo experimenta y la situación a la que se enfrenta.

Un ejemplo cotidiano de autosabotaje consciente, es decidir comer un gran pedazo de pastel de chocolate y crema cuando sabemos que nuestra buena salud depende de que dejemos de comer azúcar.

Por otro lado, un boicot inconsciente puede hacernos posponer la ejecución de un proyecto hasta que llega la fecha límite de entrega y perdemos la oportunidad de entregarlo por “falta de tiempo”.

Otra dimensión del autosabotaje es lo que se conoce como disonancia cognitiva.


La disonancia cognitiva es el desequilibrio interno que experimentamos cuando nuestros valores y creencias entran en conflicto con nuestras acciones. También tiene que ver con ese malestar o tensión que sentimos cuando tenemos dos ideas conflictivas e incompatibles entre sí.

Un ejemplo evidente de este desequilibrio, es la persona que tiene una adicción. Un fumador sabe perfectamente los efectos nocivos de su práctica, se propone dejarlo, pero no lo logra y termina fumando nuevamente.

banner-certificado-coaching

El sentimiento de culpa que esto le causa, la ansiedad y el estrés que despierta le llevan a buscar justificativos para su acción, y tal vez termina argumentando: “de algo me tengo que morir”.

De esa forma fundamenta sus acciones, se quita de encima la responsabilidad y sigue haciendo algo que va en contra de su valor: “quiero cuidar de mi salud”.

A estas alturas supongo que muchos ejemplos vendrán a tu mente, y aunque parece improbable que alguien se sabotee a sí mismo intencionadamente, lo hacemos, y las consecuencias pueden ser nefastas.

Además, cuando el autosabotaje se vuelve crónico agota nuestro impulso y motivación. Nos invade la tristeza, la ansiedad y una débil autoestima.

El autosabotaje suele estar acompañado por un diálogo interno autodestructivo.


Muy a menudo, te encuentras diciéndote frases como: “No eres capaz de hacerlo”, “ya es demasiado tarde”, “no te lo mereces”, “aunque lo intentes, fracasarás de todos modos”, “ya lo intentaste y no lo lograste, ¿por qué ahora sería diferente?”

Y muchas otras cosas que por cuestiones de censura no podríamos repetir en voz alta.

La situación es que, aunque muchas personas somos propensas a autosabotearnos (en mayor o menor grado), puede resultar difícil admitirlo, y, por lo tanto, aún más complicado combatirlo.

Como ya debes saber, el primer paso para una transformación real es el reconocer el lugar en donde nos encontramos. En consecuencia, no ignores ni subestimes las señales.

Este puede reforzar un sentimiento equivocado de inutilidad y proporcionar una justificación para los pensamientos limitantes y distorsionados que no tienen una base real, ni te van a ayudar a avanzar.

¿Cuáles son los tipos de autosabotaje?

Hombre de negocios preocupado con pensamientos de frustración.
Hombre de negocios preocupado con pensamientos de frustración.

Existen tantos tipos de autosabotaje como personas en el mundo, sin embargo, podemos hablar de 4 categorías que son las más evidentes y comunes.

1. No finalizar las cosas.

¿Empiezas con entusiasmo proyectos que nunca terminas?

O tal vez te ha pasado que sabes que tienes la voluntad y las habilidades para lograr algo, lo planificas, lo tienes en la mente, pero por alguna razón te estancas y no logras avanzar en la acción.

Esta es una de las maneras más usuales de autosabotaje, pues cuando iniciamos una actividad y no la terminamos, de alguna manera nos evitamos la posibilidad de fracasar o incluso de lograrlo y de no saber responder adecuadamente al éxito obtenido.

¿Lo has experimentado?

2. Procrastinar

La procrastinación, aunque suele resultar un término un poco extraño, es algo que hacemos más a menudo de lo que pensamos.

Esta es, simplemente, la tendencia a posponer deliberadamente y de manera repetida las tareas que tenemos pendientes, ya sea porque nos resultan aburridas, desafiantes, estresantes o incómodas.

Para saber si alguna vez lo has hecho, podrías preguntarte:

¿Siento que dejo demasiadas cosas para último momento?

¿Me siento abrumada(abrumado) por las responsabilidades y no sé por dónde empezar?

¿Dejó de trabajar en una tarea importante y termino distrayéndome en algo trivial (por ejemplo: revisando las redes sociales o viendo algún video entretenido en internet)?

¿A menudo me siento culpable por no ocuparme de algo fundamental?

¿Hay muchos sueños aplazados en mi cajón de los deseos?

Si es así, es muy posible que esta sea tu manera de autoboicot.

3. Buscar la perfección

El perfeccionismo, especialmente orientado hacia nuestras propias acciones y a cumplir con las exigencias del entorno, es uno de los obstáculos más notables a la hora de ponerle trabas a nuestra vida.

Este rasgo personal, que es considerado como positivo en muchos ámbitos de nuestra cultura, resulta ser profundamente nocivo para nuestra salud mental, emocional y física, y puede llevarnos al total agotamiento y parálisis a la hora de actuar.

Cuando presentamos estos patrones de pensamiento se nos hace difícil sacar a la luz nuestras propuestas, por ejemplo, al escribir un texto, podemos entrar en el círculo de la revisión eterna, postergando hasta el infinito su publicación.

Y si llegamos a publicarlo, siempre estaremos viendo lo que faltó, lo que no hicimos bien o lo que podríamos haber incluido o quitado.

Nada es suficiente para alcanzar la perfección. ¿Te ha sucedido alguna vez?

4. Tener siempre la excusa perfecta.

Esta categoría está relacionada con todas las anteriores, pues ya sea que no logremos finalizar lo que empezamos, procrastinamos o vayamos en búsqueda de la perfección imposible, siempre habrá disponible una buena justificación lógica y viable para hacerlo.

La falta de tiempo, la ausencia de recursos, la edad, la ubicación geográfica, el género, todo a nuestro alrededor, bien argumentado, puede convertirse en el motivo perfecto para no llevar adelante nuestros proyectos y alcanzar nuestras metas.

¿Y qué tienen en común todas estas categorías?

Transforma tu vida con el Curso de coaching
Mujer dominada por pensamientos limitantes y autodestructivos.

En caso de que aún no lo hayas notado, todos estos tipos de conducta tienen como factor común los pensamientos limitantes y autodestructivos que las desencadenan.

Las creencias autosaboteadoras (creencias irracionales o limitantes) son pensamientos insidiosos que te dicen que no eres una persona lo suficientemente buena, que no puedes hacerlo o que no eres digna de tener éxito y felicidad.

Por esa razón, hoy te invito a analizarlas, identificarlas y poner en marcha 1 técnica de 4 pasos para contrarrestarlas.

Desde el minuto en que llegamos al mundo, a través de la educación recibida y las relaciones con nuestro entorno, vamos construyendo una mirada de la vida y forjando esquemas de pensamiento con relación a nuestras experiencias vitales.

A través de esta estructura mental interpretamos la información disponible en cada situación y la convertimos en una realidad para nosotros.

Sin embargo, por la simple razón de que contamos con nuestros propios y particulares esquemas mentales, lo que nos ocurre es experimentado e interpretado desde nuestra subjetividad.

Eso no significa que nuestra forma de ver el mundo esté totalmente desapegada de la realidad, sino que dependiendo de las circunstancias en las que suceden las cosas y de nuestra etapa vital, podríamos haberlas distorsionado y convertido en creencias irracionales que nos limitan.

Esas malas interpretaciones, que a menudo realizamos en la época de la infancia, se transforman en pensamientos autodestructivos, automáticos e inconscientes que boicotean nuestro actuar cotidiano.

Estos supuestos pueden llevarnos a desarrollar estados de ánimo disfuncionales y mucho malestar en nuestra vida, pues un estímulo, activará un pensamiento específico, surgirá una emoción y de ella se derivará una acción que marcará nuestro camino.

Y si el pensamiento es autodestructivo, seguramente terminaremos empeorando las cosas cada vez más.

Por eso, para hacer frente a estas creencias primero hay que reconocerlas.

He aquí 3 formas de hacerlo:

Hombre con gran actitud positiva, transforma su vida controlando emociones y sentimientos.
Hombre con gran actitud positiva, transforma su vida controlando emociones y sentimientos.

1. Presta atención a tu diálogo interno.

Simplemente, permanece alerta a la forma en que te hablas:

  • ¿Qué cosas te dices con regularidad?
  • ¿Te menosprecias o te alientas? ¿Con qué frecuencia haces cualquiera de las dos cosas?
  • Cuando quieres emprender un nuevo reto, ¿qué te dices?

Evalúa qué tipo de diálogo tienes contigo, ¿te ayuda a avanzar, o al contrario, te paraliza?

2. Identifica tus patrones de comportamiento.

Revisa nuevamente las categorías expuestas en esta nota. ¿Con cuál te identificas?

Puede ser que una o varias te sean familiares. Pregúntate nuevamente:

  • ¿Empiezo con entusiasmo y empuje mis proyectos y los abandono a medio camino?
  • ¿Procrastino con frecuencia? ¿Postergo la ejecución de una tarea importante y me distraigo en cosas sin importancia?
  • ¿Siempre le busco los cinco pies al gato y nada de lo que hago me parece lo suficientemente bueno?

Reflexiona a fondo, no tienes que hacerlo en un solo día, simplemente dale la oportunidad a las preguntas para que se vayan respondiendo en el cotidiano.

3. Observa cómo te sientes.

Esta, aunque puede parecer la manera más subjetiva de detectar una creencia, podría ser una de las más efectivas.

Pregúntate a menudo sobre tus emociones y sensaciones.

  • ¿Cómo te hace sentir lo que te dices?
  • ¿Qué te pasa cuando no has hecho lo que tenías que hacer?
  • ¿Tu estado de ánimo primario está cargado de frustración, estrés y ansiedad?
  • ¿Te culpas a menudo de las cosas que suceden a tu alrededor?
  • ¿Sientes miedo de no cumplir con las expectativas de tu entorno?
  • ¿Eres incapaz de disfrutar de tus pequeños y grandes logros? ¿Siempre encuentras que no hiciste lo suficiente?
  • ¿Qué te pasa emocionalmente cuando tienes que tomar decisiones?

Si el malestar rodea tus respuestas a estas preguntas, es seguro que hay alguna (o más de una) creencia autosaboteadora dirigiendo tu vida.

Ahora que sabes que hay algo ahí que te impide alcanzar lo que deseas, lo siguiente es hacerle frente.

Así que, vamos a ello…

banner-certificado-coaching

Aplica esta técnica de 4 pasos para empezar a transformarlas:

1. Desafía tu conversación interna autodestructiva.

Cuando te sorprendas con ese diálogo nocivo, respira, detente y pregúntate si es cierto (lo más probable es que no lo sea).

Y no te quedes con un simple sí o no, indaga un poco más y refuta tu idea, preguntando: ¿Qué pruebas tienes para apoyar esta creencia?

Ya verás que la mayoría de las veces lograrás echar abajo esos pensamientos irracionales.

2. Reformula tus creencias.

Una vez que has detectado una creencia autosaboteadora corrígela desde el lenguaje.

Por ejemplo, si estás pensando: “no tengo lo que se necesita para lograrlo, mejor ni lo intento”, podrías decir conscientemente: “voy a hacerlo con los recursos que tengo, y si no resulta, aprenderé de la experiencia.”

3. Utiliza afirmaciones positivas.

Construye un mantra para usar en momentos en que necesites contrarrestar tus creencias limitantes; por ejemplo: “soy digna/digno de lograr lo que quiero”, “puedo lograr mis objetivos, “confío en mí y en mis capacidades”

Este es un entrenamiento para ir modificando los pensamientos automáticos.

4. Actúa con todo y tus creencias.

Engaña tus creencias y comportamientos autosaboteadores realizando acciones tan pequeñas y sencillas que parezcan insignificantes y no despierten tus demonios.  

Por ejemplo, si quieres emprender un negocio y siempre has trabajado en relación de dependencia, empieza investigando sobre negocios exitosos en tu campo, mira lo que han hecho otras personas, infórmate a fondo sobre el tema, como quién aprende sobre cualquier cosa.

Los siguientes pasos aparecerán sigilosamente, e irás desmantelando poco a poco esos pensamientos debilitantes.


Recuerda. Estos son los primeros pasos para poner en evidencia esas creencias autoboicoteadoras, e iniciar el proceso de transformación hacia una mentalidad de crecimiento. En vista de que tendrás altas y bajas, el proceso requiere de constancia, autocompasión y amabilidad para contigo.

¡Ponte manos a la obra!

No dejes de comentar y compartir tu experiencia.

Será un placer leerte.

Autora:

Cristina Navarrete Landázuri (Cris Del Viento)

Coach ontológica y escritora.

Fundadora de El Refugio del Artista.

Redactora en Axon Training.

banner-carrera-coaching

AXON TRAINING

Add comment

× ¿Quieres un Ebook gratis?